¿Duele quitar un tatuaje con laser?

Tatuaje espalda grande

Con crema anestésica y frio quitar un tatuaje con laser es una técnica muy bien tolerada.

Se suele describir como un “picotazo” o un impacto de una goma elástica sobre la piel.

Esta sensación  de “picotazo” es debida a la energía del láser Nd-Yag Q-Swchited que impacta sobre el pigmento del tatuaje y por tanto sobre la piel.

La sensación será más o menos intensa dependiendo de la cantidad de tinta que tenga el tatuaje a eliminar, ya que a mayor cantidad de pigmento más energía atrapa y mayor sensación de “picotazo” sobre la piel.

Por regla general quitar un tatuaje con laser es un tratamiento bien tolerado y la aplicación crema anestésica y el frío minimizan esa sensación de “gomillazo”.

En mujeres en edad fertil se recomienda realizar este tipo de tratamiento tras el periodo menstrual, ya que la sensibilidad de la piel es menor y la tolerancia de la sesión láser para eliminar un tatuaje es mucho mayor que la semana previa.

El disconfort o molestia de la realización de este tratamiento ira disminuyendo conforme disminuye la cantidad de tinta existente en el tatuaje, por lo que la primera sesión siempre será la más “molesta” y luego esa sensación irá disminuyendo.